Entrevista con Pierre Menard [1a parte]

 

“Jorge Luis Borges, autor del ‘Martín Fierro”

 

Dr. Salomón Espinoza

Colegio Universidad Pontificia y Real de Santa Catalina de Toledo

 

 

 

 

En un libro hallado en la biblioteca de Pierre Menard, poco después de su muerte, fue exhumado este documento, en el que se advierten los pormenores de otra de las obras invisibles del poeta.

 

      Mientras me hallaba en la Universidad de Toledo desarrollando las bases de mi “semiótica generativa”, la casualidad hizo que me topara con un texto peculiar, titulado “Pierre Menard, autor del ‘Quijote’”, no me sorprendió tanto éste como el nombre su autor, un tal Jorge Luis Borges, que quiere decir “Burgos” o quizá Burdeos, “Bordeaux”. De inmediato me di a la tarea de consultar los índices, en los que por supuesto figuraba como poeta, además de autor de diversas “ficciones”, que él daba en llamar así a sus cuentos. Aplicando entonces mi semiótica a una muestra de su prosa, determiné que era del todo imposible que un solo hombre en tan corto plazo (unos 25 años) hubiera podido reunir tan dispar saber. Esto tampoco me sorprendió, pues la tesis ya se halla implícita en uno de estos papeles y por eso no hablaré más de él. La curiosidad me deparaba algo más extravagante. Comparando las secuencias generativas de “Pierre Menard…” contra “Tres versiones de Judas”, confirmé mi hipótesis. El segundo texto es falso y sólo pudo haber sido escrito por un hombre que hubiera vivido en el siglo XVI, o que de algún modo misterioso hubiera “vivido” el siglo XVI, lo que implicaba según el primer texto, olvidar la historia de este periodo. Por supuesto, resulta más sencillo leer “Tres versiones de Judas” como si lo hubiera escrito Pierre Menard. A continuación transcribo el progreso de mi búsqueda. (Buenos Aires, 1942).

      “…tan pronto como llegué a esta república Argentina me sentí oprimido por la vastedad de su paisaje y  la diversidad de su cultura. No pude evitar una comparación, que habrá de disculpárseme por lo grosera, entre la imagen mítica del gaucho y los incontables “Quijotes” que habrá contemplado la baja Edad Media. Esto sólo reforzó mi convicción, de que en algún lugar de esta tierra abandonada del tiempo, se encontraba el verdadero autor de “Pierre Menard”, es decir, el mismo Pierre Menard. Mi propósito es hallarlo.

      “…encontré a Menard hace unos meses, poco después de haber llegado a la provincia de Córdoba. Previsiblemente, mi llegada había sido anticipada por el escritor, según cuenta, hacía largo tiempo. Esto no me sorprendió, pues la tesis ya se encontraba implícita en “El jardín de senderos…”. De lo que en aquella ocasión aconteció, transcribo sólo lo que considero necesario”. (Córdoba, Argentina, 1941).

 

[…]

-…usted es el autor del “Quijote” de Pierre Menard?

-Por supuesto, che, pues soy Pierre Menard.

-Pero ese libro no existe, sólo quedan algunas líneas…

-Ningún libro existe completamente, sino como unas cuantas líneas… vos sabés.

Pero esas líneas son idénticas a las mismas del “Quijote” de Cervantes…

Pero Cervantes no escribió el “Quijote”… lo encontró.

-…como alguien encontró el “Quijote” de Pierre Menard…

-Precisamente.

-Y ese alguien, en este caso, es Jorge Luis Borges…

-Así fue.

-¡Pero Jorge Luis Borges no existe, Sr. Menard! ¡Usted lo inventó!

-Me ha descubierto.

…necesitaba inventar a Borges para que usted pudiera convertirse en el autor del “Quijote” de Pierre Menard…

-Decís que el Lector es siempre una contingencia necesaria.

-¿Por eso escribió “Pierre Menard, autor del Quijote”?

-La historia de la literatura no es más que la historia de la validación casual de algunos libros por otros.

-En ese caso, habría podido omitir la edición de “Pierre Menard, autor del Quijote”, y escribir acaso una nota periodística…

-…bajo su autoría, efectivamente… Dr…

…Espinoza, Salomón Espinoza.

-Judío, viste. No me sorprende.

-En aquella ficción habla de su muerte… creímos que había muerto.

-Metafóricamente, pibe Espinoza, metafóricamente, olvidás que soy Simbolista…

-Háblenos de Borges.

-Mirá, Cervantes para escribir el “Quijote”, inventó a Hamete, pero sin éste no existiría. Yo necesitaba de algún modo sustentar mi tesis, así que inventé a Borges. Ahora existe una vasta literatura escrita por él, pero es sólo casual que no se haya encontrado hasta ahora nada escrito por Hamete… Yo tenía la escritura, pero me faltaba un personaje que fuera la reescritura de Quijano, es decir un personaje-lector, que fuera él mismo todos los lectores.

-…entonces Borges es un loco…

-No, la locura en el siglo XVI era casi admirable. Hoy sería simplemente insana. Para Quijano, contemporáneo de Rotterdam, es fácil volverse loco, o hacerse pasar por loco. El mérito de Borges consiste en permanecer cuerdo, a pesar de sus conocidos excesos.

-…es un ciego, metafóricamente…

-Es un ciego, un deslumbrado, digamos. Sus libros de Caballerías son la filosofía idealista y la literatura nórdica… bien, tenemos a este personaje que a fuerza de leer libros de filosofía ha enloquecido… locura filosófica, podemos llamarle, y se hace armar, es decir, con el arma de las letras, se hace armar escritor, y sale en busca de aventuras a la Pampa argentina, que evidentemente no existe más que en su imaginación, dado que es un hombre del siglo XX.

-…Cervantes le daba más importancia a las armas que a las letras, pero las armas que Don Quijote considera más importantes que las letras son también letras…

-Nietzche hubiera optado por las armas…

[…]