Surreales Microficciones [Tributo a Tristán Tzara]

¡Surreales Muebles Cosmológicos!

 

 

Antes el sol tenía un equipaje en el que los aviones consultaban el artículo “ergonomía” en la Enciclopedia Británica de la Máquina de Morel.


Por dos horas el detective aspirina trató de saltar la lata de anchoas en que Dios se encontraba tomando clase.


Sin embargo la cisterna adquirió perezosamente la mala fama del calamar atravesado en las delicias del tenedor.


Instrucciones para hallar casualmente una moneda tirada en algún lugar inesperado:

i. Tirar de los cabellos bajo la sopa del sauce antes de salir con un calcetín sentado.

ii. Cruzar el lente tomando jugo de bufanda en un pie.

iii. Morder la pupila.

iv. Escanciar la hoja aguada sobre una patata feliz.

v. Enjuague y repita la operación.


Sin un solo dedal el aire se aburría en la plasticidad moral del silencio frito.

 

Todas las oraciones transitan dolorosamente por el filo de una pestaña.