Happiness Inc. [310709]

 

El principio no el fin. El límite.

Fatalidad. Los dorados rizos de los delfines,

la voluntad del viento, el sabor del aire

en las venas.

 

Sí. Sí las pirámides de agua invertidas,

la muerte ralentizada y la eterna juventud

que sostiene al sol poniente con hilo dental.

Más allá, más allá, la golondrina ha regresado.

 

Participar de la trama, husmear tras bambalinas,

cópula de música y encuadre. Allegro.

No plenitud. Mano que se abre en pétalos perfumados

dedos azules como orquesta de libélulas.

 

Danza de olor entre alfombra nueva y libro viejo.

Ubicuidad, vacuidad. Reconciliación.

Una sonrisa que ha comprendido lo innecesario

y lo demás le tiene sin cuidado.

 

Sospecha de una voluntad superior,

una sensación de inasible y difusa infelicidad,

Estremecimiento postrero y adiós.

 

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Casas de la Muerte – La casa de los desesperados

En la Casa de los Desesperados nada sucede jamás. Los goznes de las puertas no rechinan al paso del tiempo. Los grifos acerados no gotean de madrugada. El polvo no se acumula en los rincones ni opaca el brillo de las ilustres maderas. Las paredes nunca manchadas no nos lanzan funestos presagios con sus formas caprichosas.

Los retratos no envejecen en sus vetustas enmarcaduras. Los libros no guardan memoria alguna, pues carecen de todo olor y la tinta jamás se seca en las plumas.

Los inquilinos de esta casa esperan en vano una carta que nunca llega, mientras son observados fijamente a través de la ventana por un gato eterno que no se deja tocar.

Casas de la Muerte – La casa de los violentos

En la Casa de los Violentos las ventanas son eternamente golpeadas por el viento contra sus marcos y estos inquilinos corren ciegamente de una habitación a otra buscando cerrarlas todas. Su insomnio está poblado de fantasmas que toman continuamente la apariencia de los queridos en vida, pero sus imágenes se desvanecen en un vapor amoratado y ellos recorren la casa dando puños al vacío sin poder salir jamás y las cerraduras tienen forma de querubines aterrados.

Casas de la Muerte – La casa de los que amaron

En la Casa de los que Amaron las puertas y ventanas están siempre abiertas, pero nadie entra nunca y las manzanas en sus fruteros se convierten en ceniza. Estos inquilinos deambulan por la casa insomnes hasta caer rendidos en cualquier rincón, porque dormir en su propio lecho les es insoportable. Duermen en la cocina, bajo la mesa o se desvanecen sobre los rosales de un jardín azul. Despiertan de madrugada, súbitamente azotados por el goteo infame de un grifo que no se cierra jamás y manos heladas rozan sus hombros tras los espejos.

Agujero Negro!

 ..para  Ray

[que ya está en un lugar mejor]

El mismo día en que me dejaste

para ver si de ti podía olvidarme

subí al primer

taxi espacial que encontré

 

A 40,320 kilómetros por hora

le dije adiós a tu planeta

rumbo a la estrella más cercana

Tras la ventanilla el señor Einstein

me decía adiós con una mano

y sonriendo me advertía:

La gravedad no es, recuerda,

una fuerza de atracción

y la luna

es una amante cruel

 

Embotellamientos siderales

manifestaciones subversivas

de cuasares y pulsares

Me leí todos los libros

de Ray Bradbury y de Borges

 

Conozco un atajo

-acotó entonces mi barquero

ahí no hay tiempo

y tampoco espacio…

 

Una basura espacial me entró en el ojo

y mirando tus ojos le dije:

 

-Dele pues

¡qué remedio! Total

ya sé en dónde

acaba este agujero.

POr: MMedina Antonio.

Casas de la Muerte – La Casa de los Traidores

En la Casa de los Traidores las goteras filtran lentamente blancos pétalos de rosa que se disuelven al ir cayendo y nunca tocan el piso. Sus residentes duermen encobijados, despertándoles a cada instante el temor de morir apuñalados en el anonimato, pero en la brevedad de sus sueños encuentran siempre un jardin secreto. En el centro de este jardín se yergue la escultura de alabastro de un antiguo dios, y los condenados dan vueltas a su alrededor buscando un rostro que nunca se muestra.

El lenguaje del mar [27-12-11]

Hablé con el mar/y esto me dijo:

En cada una de mis gotas caben/todos los

elementos que conforman tu ser/

Estás todo tú/disuelto en mí y todos/

los que serás/

/Pero no sabemos la lengua del mar

Habla a gritos

como los monos/ apenas se adivina en el

follaje cabalístico de la resaca/una

intención/O un gesto leve/

/El mar escribe/

es fácil de suponer/pues siendo

esencialmente/pensamiento///

Y es pensamiento puro

Espíritu sin sustrato/oscuro y luminoso es

una idea inmensa/clara siempre evidente e

insondable///

¿Qué otra cosa podría querer si no?

¿En que otro afán podría aplicar todo su

ímpetu?/el mar quiere escribir/y no puede

No sabe la lengua que toma la consistencia de

los cuerpos/los cuerpos que no se disgregan

los/indisolubles cuerpos erguidos/alargados

que se tocan sin mezclarse/se deslizan uno

sobre otro//Cuerpos que buscan..

Que buscan abrirse y adentrarse

penetrar y romper/Deshacerse

/Des-ser-se/

Uno sobre otro los cuerpos siguen

buscando/chocar su solidez de roca/

cual pétreos colosos/Asteroides/letales como

estrellas haciéndose el amor/Fecundando una lejana

galaxia púrpura//

//-házme una pregunta- dijo./

-Pregunta lo que quieras. Todo tiene su

explicación./Pero una pregunta realmente

importante../Una gran pregunta, házmela./

..Pero

¿en dónde la hallarías? tú/que conoces

el origen de los astros la circunferencia del

universo el número de los granos de arena de

mi playa mi pasión mi violencia el nombre

secreto del muerto Dios la paciente virtud

del gran ángel caído/las venas de la roca el

invisible/lenguaje del ave..

..No

No la hallarás

No conoces ninguna pregunta

realmente importante/ni la única

-Hombre

tienes todas las respuestas

y

ni una sóla

pregunta.